¡¡¡ Podemos!!!
No me gusta el futbol, pero ayer me tragué el partido de España con un regusto…Y es que me encantó y disfruté viendo cómo se pasaban el balón, cómo paraba Casillas, cómo tiraban a puerta, con qué compostura estaban en el campo y cómo los alemanes a pesar de no hacerse con el partido no perdieron los papeles y todos hicieron un juego limpio. Hasta los arbitros estuvieron geniales. Partidos así los que me echen. Y por supuesto el domingo estaré ahí.
Al finalizar llamé a mi padre para darle la enhorabuena y compartir la alegría y allí en el campo había un buen grupo disfrutando de la victoria.
Que hable nuestro experto y único aficionado en estos temas: Guillermo.
Digo único porque no recuerdo a ningún otro u otra. Claro que en estos años puede que alguno más esté disfrutando de lo lindo en estos saraos. ¡Qué hablen! (a ritmo de ¡podemos!)
8 Julio, 2010. A la/s 9:29
Sin hacer de menos a Guille, tenemos un experto indiscutible en este terreno, que es Andrés. Ayer yo también estuve llamando a su casa y a casa de sus abuelos, pero no pude localizarlo. ¿Dónde se ha metido este muchacho?
Yo tengo el balcón de la casa como si estuviéramos en el Corpus. Los partidos los voy a ver a la pantalla gigante que han puesto en el Trocadéro, y es de notar la calma y elegancia con las que la afición española celebra las victorias.
Espero que el domingo que viene sí que armemos jaleo.
8 Julio, 2010. A la/s 9:54
Andrés no puede hablar porque está en Villamiel, y dice mi padre que temió por la casa con los saltos que pegaba. No te contestaba nadie porque los que quedamos en Toledo vimos el partido en la plaza de toros con siete mil personas, según el periódico. La gorra de españa me la puse yo porque andrés se la dejó aquí. Lo de la plaza de toros fue la mayor ocasión que vieron los tiempos. Y aquí no se tomó la cosa con calma, aquí se hizo la ola, se bailó paquito el chocolatero y se torearon los coches a la salida. Yo me acordé mucho de franco… Yo creo que el domingo vamos a ir a Cáceres a verlo con Andrés. No podemos dejarlo solo en este momento porque dice Luismi que igual es una vez en su vida.
8 Julio, 2010. A la/s 10:33
Pues yo lo también lo vi… en casa y tranquilo. Y, como Ajarito, disfruté con el buen juego… Aquí en casa, la confesa del fútbol es Paula, que ha jugado todas las semanas del curso en un equipo, y para cumple pidió una equipación específica de este deporte… Ahora está en un campamento en Chipiona, y la llamé a eso de las 20′25, y me metió prisa pues iban a darle la cena y ¡quería coger sitio para ver el partido!, así que “cuelga pronto, papá, que me lo quitan”. En fin. Y Claudia, que no ha visto un balón en su vida, llegó empapá del centro, donde había visto el partido con las amigas, cerca de una fuente pública…
Está claro que es algo contagioso. Y, si es para bien, bienvenido sea.
12 Julio, 2010. A la/s 10:00
Juan, si al final fuiste al Trocadero,cuenta, por favor
13 Julio, 2010. A la/s 11:58
Pues sí, fui al Trocadero. Llegué tarde, porque no he visto todavía un partido entero de la selección que haya ganado. Así que me quedé apartado, oyendo la radio, y fumando continuamente. No he vuelto a fumar desde entonces. Íbamos con los niños (Arturo tiene 4 años), de modo que no nos metimos en el medio del mogollón, sino un poco apartados. Pero el espectáculo era fantástico. Habría uno o dos, tres a lo sumo, seguidores de Holanda. Todo lo demás era español, español, español. Había españoles, claro está, pero también muchos franceses, y, todo hay que decirlo, mucha gente que con tal de correrse una juerga se apunta a lo que sea.
Contamos 19 furgonetas de antidisturbios, que se dedicaron a mirar y a hacerse fotos con las turistas. Hubo momentos de peligro cuando empezaron a tirar bengalas, o cuando un grupo de chicos se dedicó a zarandear las vallas, pero ellos no actuaron en ningún momento. Creo que fueron a ver el partido.
Yo quería que ganaran, pero con mucha fuerza. Estaba muy nervioso. Y la gente estaba muy expectante. Tanto esperar.
Cuando marcaron el gol, ya se desató la euforia. Esta vez se oyó a los españoles. Menos mal.
Al acabar el partido cortaron la señal de la pantalla. Se supongo que la gente se tenía que ir. Yo no me podía creer que no fueran a retransmitir la entrega de la copa, pero había cortado la señal. No daba crédito a Monsieur Chauvin. Pero, como vieron que la gente no se movía, que si no recuperaban la señal le echábamos abajo el instalache, reconectaron, y pudimos ver a Casillar con la copa en la mano. Muy emocionante, la verdad. Es como una nueva versión de En Tierra Extraña de la Piquer.
Epílogo.
Ayer estuve en Disneylandia. Enorme profusión de banderas españolas por doquier. La gente la lleva a modo de foulard, de cinturón, de capa, de estola, de pareo.
En una de las atracciones a las que entramos estábamos con un grupo de catalanes. En un momento determinado nos pidieron que levantáramos los brazos para comprobar la sujeción del cinturón de seguridad. Empezaron todos a una: yoooo sooooy español, español, español.